Recuerdo cuando comencé sola entre una multitud de gente que no me entendía. Buscando una manera de expresarme sin miedo, nació el blog. Estaba comenzando a dar mis primeros pasitos en la literatura juvenil y le hablaba a la pared. ¿A que nadie lo recuerda? Por aquél entonces nadie me leía. ¿Tienes curiosidad por la primera vez que Sedy apareció?
Ahora puedo decir que más de 200 personas me aceptan, me leen, me escuchan y ven... Me respetan. Más de 200 personas se emocionan con lo mismo que yo, ven lo mismo que yo, devoran los mismos libros que yo... Más de 200 personas me siguen y respetan porque soy como soy. Y si no fuera así -si tuviera miedo de dejarme ver o de gritar lo que pienso- quizá nadie hubiera descubierto cómo soy en realidad.
Y sólo puedo decir una cosa, gritarla al viento, sin esconderme ni avergonzarme, porque gracias a todos vosotros -de una manera u otra- he evolucionado como persona; me he vuelto más segura, menos tímida, más orgullosa de ser quién soy. Os digo a todos y a cada uno de vosotros: